Un proyecto de ley presentado en el Congreso busca reactivar el uso productivo de tierras actualmente sin explotación ubicadas junto a rutas nacionales, con el objetivo de sumar superficie agrícola y generar recursos para el Estado.
La iniciativa fue impulsada por el diputado del PRO, Javier Sánchez Wrba, y cuenta con el respaldo de la Fundación Barbechando, entidad que agrupa a legisladores de distintos espacios políticos vinculados al agro.
Qué plantea el proyecto
El proyecto propone habilitar la siembra en las franjas adyacentes a las rutas nacionales que hoy están en desuso, aunque establece límites claros: Quedan excluidas las banquinas y las zonas de seguridad vial.
El esquema prevé la entrega de permisos de uso “precarios y onerosos”, priorizando a los productores dueños o arrendatarios de campos linderos. Si no hubiera interesados, los permisos podrían otorgarse a terceros. La producción permitiría cultivos de cereales, oleaginosas y pasturas, dentro de un marco regulado con controles y contraprestaciones económicas.
Derogación de una norma de 2008
Para avanzar, la iniciativa propone dejar sin efecto la Resolución 2018/2008 de la Dirección Nacional de Vialidad, que actualmente prohíbe el uso agrícola de estas áreas. Según Sánchez Wrba, esa normativa fue dictada en el contexto del conflicto entre el Gobierno y el campo en 2008, eliminó convenios vigentes y frenó el aprovechamiento productivo de estas superficies públicas.
Producción y recursos para infraestructura
Desde el enfoque del proyecto, la medida permitiría sumar hectáreas productivas y generar ingresos que podrían destinarse al mantenimiento de la red vial nacional. El texto aclara que no se permitirá ninguna actividad que comprometa la seguridad vial, uno de los puntos clave del debate.
En definitiva, la propuesta busca reemplazar la prohibición total vigente por un sistema regulado, orientado a aprovechar espacios subutilizados y potenciar la producción agrícola sin descuidar la seguridad vial.

