La detención de Balbi se da en el marco de una investigación regional sobre entraderas violentas y escruches que afectaron a varias localidades del sur de Santa Fe. Los operativos fueron realizados por la Policía de Investigaciones (PDI) en Campbell al 2500 y en un edificio de San Juan al 3000, y permitieron no solo su aprehensión, sino también la de su pareja y su suegra, imputadas por encubrimiento.
Micaías Balbi saltó a la atención pública en enero de 2022, cuando fue filmado durante un escruche en un edificio de la zona noroeste de Rosario. En aquella ocasión sustrajo dinero, joyas y equipos electrónicos de alto valor. Desde entonces, su apodo, “Duende Nocturno”, quedó asociado a su modus operandi: robos nocturnos, rápidos y coordinados, generalmente en compañía de otros cómplices.
Entre 2023 y 2025, Balbi fue arrestado en siete oportunidades más por delitos similares. Su historial acumuló penas que luego fueron unificadas en tres años, aunque permanecía en libertad cumpliendo con presentaciones periódicas ante la Oficina de Gestión Judicial hasta la reciente detención.
Los hechos que motivaron su captura en enero de 2026 incluyen al menos seis entraderas en distintas localidades de la región. Los ataques fueron violentos: golpearon y redujeron a las víctimas, robaron vehículos, dinero, electrodomésticos, joyas y otros objetos de valor. En algunos casos, los autos utilizados por la banda fueron localizados durante los allanamientos.
En los operativos se secuestraron armas de distintos calibres, vehículos (incluyendo un Corsa gris, un Voyage negro y un Yaris blanco), pasamontañas, guantes y handies.
Actualmente, Balbi permanece detenido a disposición del fiscal de Casilda, Juan Carlos Oggero, mientras continúa la investigación sobre la banda y su posible participación en otros delitos en la región, consolidándolo como uno de los jóvenes delincuentes más notorios del sur santafesino.

