El Juzgado Federal N° 2 de San Nicolás procesó a dos personas acusadas de integrar una red dedicada al comercio ilegal de aves silvestres capturadas mediante caza furtiva, que luego eran ofrecidas a través de redes sociales.
La investigación se inició a mediados de 2023, cuando la Policía Federal Argentina detectó publicaciones en un grupo de Facebook donde se ofrecían pájaros de distintas especies, muchas de ellas protegidas por la Ley Nacional 22.421 de Conservación de la Fauna.
Durante las tareas de inteligencia, se comprobó que las aves eran capturadas en distintos puntos de la región y luego trasladadas a San Nicolás para su comercialización. En febrero de 2024, por orden judicial, se realizaron allanamientos simultáneos en domicilios de San Nicolás y Granadero Baigorria, donde se encontraron más de 20 ejemplares enjaulados, además de anotaciones con precios, ventas y registros de ejemplares fallecidos.
Entre las especies rescatadas había jilgueros dorados, cardenales copete rojo, reinas moras, corbatitas, varilleros congo y un ave manón, todas pertenecientes a la fauna silvestre argentina. Los ejemplares vivos fueron entregados a la Brigada de Control Ambiental de la Nación y posteriormente derivados a la Fundación Temaikén para su recuperación.
En su resolución, el juez federal Carlos Villafuerte Ruzo destacó que el bien protegido por la ley es “la fauna silvestre en sí misma, más allá de su utilidad para las personas”, subrayando que su preservación es clave para el equilibrio ambiental.
Ambos acusados fueron procesados sin prisión preventiva, aunque se dispusieron embargos económicos y la inhibición general de bienes. El caso fue investigado por el fiscal federal Matías Di Lello, quien calificó la maniobra como un hecho de tráfico de fauna y depredación ambiental.
Con este fallo, la Justicia federal reafirma la importancia de combatir el comercio ilegal de especies protegidas, un delito que atenta contra la biodiversidad y la conservación de la fauna autóctona.

