El procedimiento fue llevado adelante por efectivos de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) en la zona de Caracas y Vieytes. Alvarado se encontraba a bordo de un Toyota Etios junto a otras dos personas, que también fueron aprehendidas.

Según trascendió, los agentes secuestraron una pistola calibre 22 con la numeración adulterada, situación que agravó aún más el cuadro judicial de la mujer, quien ya acumula dos condenas relacionadas con el narcotráfico y enfrenta además un proceso que podría derivar en un nuevo juicio oral.

Cumplía arresto domiciliario

Alvarado se encontraba bajo arresto domiciliario desde agosto de 2024 por disposición de la Justicia federal, luego de que se considerara que debía permanecer al cuidado de su hija menor de edad.

Su situación judicial ya había generado controversia. Meses después de otorgada la domiciliaria, una resolución de la Cámara Federal de Apelaciones dispuso revocar ese beneficio y ordenar su detención efectiva. Sin embargo, la medida fue apelada ante instancias superiores, lo que permitió que continuara cumpliendo la pena en su vivienda mientras se resolvían los recursos presentados.

Una causa ligada al tráfico de cocaína

La investigación que derivó en su detención en 2024 la vinculó con una organización dedicada al ingreso de cocaína a Rosario desde Buenos Aires mediante viajes realizados en taxis. La pesquisa se había iniciado tras un operativo en San Pedro, en el que fueron secuestrados alrededor de 30 kilos de cocaína y detenidos dos sospechosos presuntamente relacionados con la maniobra.

Por ese expediente, Alvarado quedó imputada y posteriormente detenida, aunque pocos días después obtuvo el beneficio de la prisión domiciliaria.

Los fiscales pedirán que vuelva a una cárcel

Tras esta nueva detención, fuentes judiciales indicaron que los fiscales federales insistirán con que Yanina Alvarado sea trasladada a una unidad penitenciaria y cumpla prisión efectiva, argumentando que incumplió las condiciones impuestas por la Justicia al encontrarse fuera de su domicilio y en posesión de un arma de fuego.

La situación de la hermana del capo narco rosarino vuelve así al centro de la escena judicial, en un contexto donde enfrenta múltiples antecedentes penales, dos condenas por narcotráfico y una nueva acusación que podría complicar aún más su futuro procesal.