El violento episodio ocurrido en febrero en Oliveros volvió a cobrar relevancia a partir de los avances en la investigación contra la banda conocida como el “Duende Nocturno”. Los investigadores contemplan que el hecho, que terminó con un intercambio de disparos, haya sido cometido por la misma organización delictiva que operaba en distintas localidades de la región con un mismo modus operandi.
El episodio se registró en una vivienda de calle Buenos Aires al 1100 -ruta 11-, donde al menos cuatro delincuentes ingresaron durante la madrugada tras cortar el tejido perimetral y forzar una puerta trasera. Una vez dentro, efectuaron disparos con armas de fuego, sorprendiendo al propietario que se encontraba descansando en el primer piso.
Según la reconstrucción, el dueño de casa, un hombre de 54 años, advirtió la situación al escuchar ruidos en la planta baja y respondió utilizando un arma de su propiedad. Su reacción provocó la huida inmediata de los intrusos, que escaparon sin lograr sustraer elementos. A pesar de la violencia del hecho, no hubo personas heridas.
La causa fue intervenida por el Ministerio Público de la Acusación, que dispuso medidas investigativas y analizó indicios como la posible utilización de un vehículo para la fuga por Ruta Nacional 11. En ese momento, el hecho fue caratulado como tentativa de robo calificado y legítima defensa.
Con el avance de la investigación regional, el caso volvió a ser analizado en conjunto con otros episodios similares. En los últimos días, la detención en Rosario de un joven de 22 años, identificado como Santiago Cabrera, elevó a diez el número de imputados en la causa que lleva adelante el fiscal Juan Pablo Oggero.
La pesquisa apunta a una asociación ilícita encabezada por Micaías Balbi, alias el “Duende Nocturno”, vinculada a entraderas en localidades como Los Molinos, Fuentes, Casilda, Acebal, Maciel, Oliveros y Armstrong, entre otras, y no se descarta que el ataque ocurrido en febrero forme parte del mismo entramado delictivo.

