Desde el jueves 5 de marzo, Oliveros es sede de un operativo de compactación de vehículos secuestrados y abandonados que reúne autos y motos de 12 localidades del departamento Iriondo. Según el senador Hugo Rasetto, la iniciativa tiene como objetivo “limpiar el departamento de chatarraería”, y forma parte de un programa provincial destinado a ordenar depósitos de comisarías y corralones.

Hasta el momento, el operativo ya permitió procesar más de 600 vehículos, liberando espacio en los depósitos y transformando unidades que estaban sin uso desde hace años en material reciclable.

Cómo se realiza la compactación

El procedimiento sigue varias etapas antes de que los vehículos lleguen a la prensa hidráulica:

  1. Revisión legal: se verifica que los autos y motos no estén vinculados a causas judiciales ni reclamados por sus propietarios. Solo aquellos que cumplen los requisitos pueden ser compactados.
  2. Descontaminación: se retiran combustibles, aceites, baterías y otros elementos contaminantes, además de separar partes que puedan reciclarse de manera diferenciada.
  3. Compactación: los vehículos se colocan en una prensa hidráulica industrial que los transforma en bloques de metal comprimido, más pequeños y manejables.
  4. Reciclaje: el metal obtenido se envía a plantas recicladoras o acerías, donde se reutiliza para fabricar nuevos materiales.

Resultados y contexto

El operativo sigue en curso en Oliveros, donde se continúa compactando vehículos provenientes de distintos corralones y comisarías del departamento, con el objetivo de liberar espacio, mejorar la seguridad y la higiene de los pueblos y avanzar en la disposición final de vehículos que llevaban años sin uso.

Según dijo el senador Rasetto: “Estamos compactando por primera vez toda la chatarraería del departamento Iriondo. Ya lo hicimos en Cañada de Gómez y ahora en Oliveros. Agrupamos en Cañada de Gómez y Oliveros todo el departamento.”

El operativo demuestra cómo la gestión regional combina ordenamiento de depósitos, cuidado ambiental y reciclaje, convirtiendo la chatarra acumulada en recursos útiles y espacios más seguros para la comunidad.