Oliveros celebra hoy un nuevo aniversario de su fundación oficial, un hecho que marca el inicio de su organización institucional y social.
La historia del pueblo comienza con Don Carlos Donato, un inmigrante italiano del Piamonte que se asentó en la zona a fines del siglo XIX junto a su familia, convirtiéndose en uno de los primeros pobladores, aunque sin registros oficiales de aquella etapa inicial. Hasta 1906, la colonia de Oliveros dependía de la jurisdicción de Serodino, y fue ese año cuando vecinos organizaron la primera comisión de fomento para administrar los bienes comunales y supervisar la conservación de calles y caminos, constituida formalmente el 22 de mayo de 1906.
El 17 de marzo de 1908, mediante un decreto provincial, se reconoce oficialmente la fundación del pueblo. La iniciativa fue impulsada por Felisa Rodríguez de Oliveros, quien gestionó ante el gobernador Doctor Pedro Echagüe la aprobación del trazado urbano. El proyecto incluía 80 manzanas y la donación de terrenos destinados a la plaza, la escuela, la iglesia y el juzgado de paz, consolidando la estructura básica de la comunidad.
Con el paso de los años, Oliveros se consolidó gracias a la llegada de colonos y al desarrollo agrícola y ganadero de sus tierras. La cercanía de vías de transporte y el impulso de instituciones locales, como la Estación Experimental Agropecuaria del INTA, reforzaron su crecimiento económico y social, manteniendo vivo el legado de quienes fundaron el pueblo.
Hoy, cada aniversario de la fundación oficial no solo recuerda un hecho histórico, sino que también refleja la identidad de una comunidad que continúa construyendo su historia, combinando el legado pionero con los desafíos del presente.

