Al cumplirse una semana del tiroteo ocurrido en la Escuela Nº 40 Mariano Moreno de San Cristóbal, la ciudad atraviesa jornadas sin actividad escolar por disposición de las autoridades. Este lunes 6 y martes 7 de abril fueron suspendidas las clases en todos los niveles y modalidades, tanto en instituciones públicas como privadas, en el marco de las medidas adoptadas tras el hecho que conmocionó a la comunidad.

El episodio se registró el pasado 30 de marzo, cerca de las 7 de la mañana, cuando un adolescente de 15 años disparó con una escopeta dentro del establecimiento, provocando la muerte de Ian Cabrera, de 13 años, e hiriendo a otros dos estudiantes. Desde entonces, la Escuela Nº 40 permanece cerrada por orden judicial, a la espera de que el Ministerio Público de la Acusación finalice las pericias en el lugar.

En paralelo, el Gobierno de Santa Fe lleva adelante un abordaje interministerial centrado en la asistencia y contención de la comunidad educativa. Participan las carteras de Educación, Salud, Igualdad y Desarrollo Humano y Justicia y Seguridad, con dispositivos de apoyo psicológico, espacios de diálogo y acciones orientadas a acompañar a docentes, alumnos y familias.

Respecto del autor del ataque, identificado como Gino C., la Justicia indicó que no es punible debido a su edad. Actualmente permanece institucionalizado junto a su madre en un lugar cuya ubicación se mantiene en reserva por razones de seguridad, mientras se define su situación en el ámbito correspondiente.

Desde el Ministerio de Educación adelantaron que el regreso a clases será progresivo y sujeto a las condiciones que establezca la Justicia. En estos días se desarrollan reuniones con equipos directivos y se organizan instancias de acompañamiento, además de propuestas pedagógicas para dar continuidad a los aprendizajes en el ámbito familiar durante la suspensión.

A su vez, continúan las intervenciones territoriales con participación de equipos de salud mental, organismos de niñez y áreas sociales. Se realizan visitas domiciliarias, encuentros grupales y espacios de escucha activa, mientras se proyecta la conformación de una mesa intersectorial con instituciones locales para sostener, a largo plazo, una red de contención para toda la comunidad.