Un fallo del Juzgado de Garantías del Joven N°3 de La Plata abrió un capítulo decisivo en la discusión sobre educación inclusiva. La Justicia resolvió que los hijos del arquero de Independiente, Rodrigo Rey, continúen en el colegio de City Bell, luego de que la institución comunicara que no renovaría las inscripciones para el ciclo 2025. La medida involucraba tanto a Renata como a Benicio, este último con diagnóstico de TEA.
Para el tribunal, la decisión del establecimiento constituyó una exclusión injustificada, produciendo un impacto desproporcionado por motivos vinculados a la discapacidad. La resolución indicó que la escuela no logró fundamentar la negativa a la matrícula y ordenó la permanencia de ambos estudiantes, junto con la implementación de ajustes razonables para garantizar la inclusión plena de Benicio en todas las actividades escolares.
El fallo avanzó más allá del caso particular y dispuso nuevas obligaciones para el colegio: Toda la comunidad educativa deberá recibir instancias de formación en discapacidad, derechos humanos y prácticas inclusivas, consideradas por el juzgado como una garantía de no repetición. Además, determinó que los hermanos continúen en la institución hasta completar sus respectivos trayectos educativos.
La disputa había escalado meses atrás, cuando Rey y su pareja agotaron instancias de diálogo sin obtener respuestas. En redes sociales, el arquero había mostrado el precario “espacio de calma” asignado a su hijo, una simple colchoneta sobre el piso, como evidencia de la falta de acompañamiento adecuado. La sentencia no solo resuelve su situación familiar, sino que exhibe una problemática que afecta a cientos de niños con autismo en distintas regiones del país.


