El Ministerio de Seguridad de la Nación anunció una recompensa de 20 millones de pesos para quienes aporten información que permita localizar y detener a Eduardo Rodolfo Muñoz, señalado como el principal sospechoso del asesinato del policía federal Rodolfo Manfredi, ocurrido el pasado 11 de junio en Villa Banana, Rosario.
La medida fue oficializada este martes a través de la Resolución 543/2026, publicada en el Boletín Oficial, luego de un pedido realizado por la Oficina de Narcocriminalidad. La investigación apunta a Eduardo Rodolfo Muñoz como el presunto autor de los disparos que terminaron con la vida del agente federal, quien participaba de tareas vinculadas al Plan Bandera.
El hecho ocurrió cuando Manfredi y otro efectivo de la Policía Federal Argentina se encontraban realizando un procedimiento encubierto en el barrio rosarino. Según una de las hipótesis más firmes de la causa, ambos agentes, vestidos de civil, intentaban simular una compra de droga para concretar detenciones relacionadas con la venta de estupefacientes en la zona. Sin embargo, habrían sido reconocidos y atacados a tiros.
Como consecuencia de la emboscada, Rodolfo Manfredi murió tras recibir impactos de bala, mientras que su compañero resultó herido y continúa internado en el Hospital Italiano, aunque presenta una evolución favorable.
La causa es investigada por el fiscal federal Matías Scilabra, con colaboración del Ministerio Público de la Acusación de Santa Fe. Hasta el momento, ya fueron detenidos Luis Miguel Muñoz (42) y Mario Ezequiel “Costra” Peralta (25), quienes quedaron bajo prisión preventiva por el plazo de un año por disposición del juez federal de Garantías Eduardo Rodrigues Da Cruz.
De acuerdo con la acusación, Luis Miguel Muñoz, hermano del prófugo buscado, también habría participado en el ataque armado. En tanto, Peralta está acusado de haber robado el arma reglamentaria y el teléfono celular de Manfredi luego del tiroteo.
Mientras continúa la búsqueda de Eduardo Muñoz, las autoridades nacionales apelan a la colaboración de la ciudadanía para obtener datos que permitan su captura. La recompensa de 20 millones de pesos busca acelerar el avance de una investigación que conmocionó a Rosario y volvió a poner en foco la violencia vinculada al narcotráfico en la ciudad.

