Un impactante choque entre dos buques tanque encendió las alarmas este martes por la tarde en el Río Paraná, a la altura del puerto de Campana. El incidente involucró a una embarcación que transportaba sustancias químicas y a un petrolero cargado con combustibles, en una zona clave para la operatoria portuaria. Si bien no se reportaron heridos ni derrames, la situación generó preocupación por el potencial riesgo ambiental.
El hecho se registró alrededor de las 17:30, cuando el buque químico Ginga Bobcat colisionó contra la popa del Helios, que se encontraba amarrado. De acuerdo a los primeros datos de navegación, la embarcación que provocó el impacto circulaba a una velocidad considerable y redujo bruscamente su marcha segundos antes del choque, un comportamiento que ahora forma parte central de la investigación.
En cuanto a la carga, el Ginga Bobcat trasladaba más de 10.000 toneladas de ácido sulfúrico con destino al complejo agroindustrial del Gran Rosario, mientras que el Helios operaba con nafta y diésel. La combinación de estos materiales elevó el nivel de alerta, aunque los daños se registraron por encima de la línea de flotación, lo que evitó filtraciones en el agua.
Tras el siniestro, intervino la Prefectura Naval Argentina junto a autoridades portuarias, que desplegaron un operativo preventivo y comenzaron con las pericias correspondientes. Las tareas se enfocan en determinar las causas del choque, analizando registros técnicos, comunicaciones y las maniobras realizadas en una zona donde los movimientos suelen estar estrictamente controlados.

