La fábrica de neumáticos Fate, fundada en 1940 y símbolo de la industria nacional, cerrará definitivamente sus puertas. La planta de San Fernando, inaugurada en 1963, tenía capacidad para producir más de cinco millones de neumáticos por año y empleaba a 920 personas, cifra que no incluye a proveedores, transportistas y comercios relacionados que también se verán afectados.

La empresa, perteneciente a la familia Madanes Quintanilla, señaló que los cambios en las condiciones de mercado y la caída del consumo interno obligaron a tomar la decisión. “Los cambios en las condiciones de mercado nos obligan a encarar los desafíos futuros desde un enfoque diferente, sin dejar de valorar la vocación industrial que nos ha definido siempre durante todo este tiempo”, indicaron en un comunicado.

“Los cambios en las condiciones de mercado nos obligan a encarar los desafíos futuros desde un enfoque diferente, sin dejar de valorar la vocación industrial que nos ha definido siempre durante todo este tiempo”

El cierre se da en un contexto crítico para la industria del neumático en Argentina: la apertura de importaciones, productos extranjeros a menor precio y la pérdida de competitividad impactaron fuertemente en la producción y la rentabilidad de Fate. Además, en los últimos años la empresa enfrentó conflictos gremiales, reducción de personal y una marcada caída de la actividad.

La compañía aseguró que se realizará la liquidación total de sus operaciones, incluyendo el pago de indemnizaciones a los empleados y la cancelación de compromisos con proveedores y entidades financieras. Sin embargo, el cierre genera preocupación en todo el sector industrial, donde Fate era una de las principales empleadoras.

La desaparición de esta histórica firma deja en evidencia los desafíos que enfrenta la industria manufacturera argentina, con miles de trabajadores directa e indirectamente afectados. La noticia reabre el debate sobre la competitividad nacional, la protección de la producción local y la sustentabilidad de empresas emblemáticas en un mercado cada vez más globalizado.