En medio del debate nacional por la nueva Ley de Biocombustibles que se desarrolla en el Senado, el Gobierno de la provincia de Santa Fe fijó postura y reclamó modificaciones clave al proyecto impulsado por Nación. A través del ministro de Desarrollo Productivo, Gustavo Puccini, la provincia pidió elevar el corte obligatorio de biodiésel, dar previsibilidad a las inversiones y garantizar participación para productores independientes.

Desde la cartera productiva respaldaron una actualización del régimen basada en mayor competencia y desregulación, aunque advirtieron que el proyecto actual mantiene diferencias entre el tratamiento del bioetanol y el biodiésel. Mientras la iniciativa prevé una mezcla del 15 % para bioetanol en naftas, conserva el 10 % para biodiésel en gasoil.

“Existe una asimetría regulatoria sin sustento técnico. Mantener el corte en 10 % es un retroceso porque no absorbe la capacidad instalada ni incentiva nuevas inversiones”, sostuvo Puccini. En ese sentido, remarcó que la normativa técnica ya permite avanzar hacia mezclas del 20 %.

El funcionario también destacó el contexto internacional como una oportunidad para el desarrollo energético argentino. Según explicó, la volatilidad del petróleo y los conflictos geopolíticos volvieron más competitivos a los combustibles renovables frente a los fósiles. “Santa Fe tiene toda la cadena productiva instalada; no podemos resignarnos a tener plantas cerradas”, afirmó.

Para la provincia, el biodiésel representa además una herramienta estratégica para reducir importaciones de gasoil, ahorrar divisas, sostener empleo industrial y fortalecer las economías regionales. Como ejemplo, señalaron que Brasil avanzará este año con un corte obligatorio del 15 % y proyecta alcanzar el 20 % en 2030.

Las cinco modificaciones que propone Santa Fe

  • Subir el corte obligatorio al 15 % y avanzar hacia B20: Proponen elevar inmediatamente el mínimo obligatorio de biodiésel al 15 % y habilitar una transición progresiva hasta el 20 % cuando el biodiésel local sea más competitivo que el gasoil importado.
  • Reservar participación para productores independientes: Santa Fe plantea destinar el 40 % del mercado a empresas no integradas mediante licitaciones transparentes, mientras que el 60 % restante quedaría para industrias integradas y refinadoras.
  • Limitar la discrecionalidad estatal: Buscan que la Secretaría de Energía solo pueda reducir temporalmente los porcentajes obligatorios ante emergencias de abastecimiento y por un plazo máximo de 90 días.
  • Incorporar incentivos para nuevos combustibles: La propuesta incluye beneficios del RIGI para proyectos vinculados con Diésel Renovable, Combustible Sustentable para Aviación e Hidrógeno Verde.
  • Garantizar competencia en materias primas: El objetivo es evitar posiciones dominantes sobre insumos estratégicos como aceite de soja y metanol, asegurando reglas transparentes para productores independientes.

Finalmente, Puccini aseguró que el planteo santafesino no apunta a pedir privilegios ni mercados administrados. “Santa Fe tiene capacidad para producir más biodiésel y generar empleo. Creemos que hay una alternativa superadora donde no haya perdedores”, concluyó.