Cada 24 de marzo, Argentina conmemora el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia, una fecha que invita a reflexionar sobre uno de los períodos más oscuros de su historia: La última dictadura militar, iniciada en 1976 tras el golpe de Estado.
El autodenominado Proceso de Reorganización Nacional se extendió hasta 1983 y dejó un saldo de miles de personas desaparecidas, detenidas ilegalmente, torturadas y asesinadas. Durante esos años, el terrorismo de Estado funcionó de manera sistemática, con centros clandestinos de detención y un plan represivo que marcó profundamente a la sociedad argentina.
Desde el retorno de la democracia, el 24 de marzo se convirtió en una jornada clave para mantener viva la memoria colectiva. Organismos de derechos humanos, como las históricas Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, junto a miles de ciudadanos, protagonizan cada año actos, marchas y actividades en todo el país para exigir justicia y recordar a las víctimas.
En 2002, el Congreso estableció esta fecha como efeméride nacional y, desde 2006, es un feriado inamovible, lo que refuerza su carácter de día de reflexión y participación ciudadana.
A casi cinco décadas del golpe, el mensaje sigue vigente: Memoria para no olvidar, verdad para conocer lo ocurrido y justicia para que no se repita. El “Nunca Más” no es solo una consigna, sino un compromiso colectivo que atraviesa generaciones.

