La localidad de Monje vivió una jornada poco habitual este fin de semana con la realización de una clínica de doma racional, una propuesta formativa que, según sus organizadores, marca un antes y un después en la zona. Se trata de un tipo de capacitación que hasta ahora no se desarrollaba a nivel local, y que obligaba a los interesados a viajar a otras ciudades para acceder a este aprendizaje.

“En la zona somos los primeros en brindar este tipo de clínicas. Nosotros tuvimos que ir a Buenos Aires para formarnos y hoy podemos transmitirlo acá”, explicó Tato Benítez, uno de los responsables de la actividad.

“En la zona somos los primeros en brindar este tipo de clínicas. Nosotros tuvimos que ir a Buenos Aires para formarnos y hoy podemos transmitirlo acá”

La clínica consistió en una clase práctica intensiva donde se mostró el proceso completo de trabajo con un caballo chúcaro: desde el primer contacto, cuando el animal no se deja agarrar, hasta lograr montarlo. A lo largo de la jornada se explicaron técnicas basadas en la conexión, la confianza y el respeto hacia el caballo, pilares de la doma racional.

“La idea es enseñar cómo empezar a manejar el caballo, cómo tratarlo y cómo llevarlo a una actividad, ya sea para deporte, trabajo o campo. Es un proceso que normalmente lleva días, pero tratamos de mostrarlo de forma resumida”, detalló Benítez.

Además, uno de los aspectos más valorados fue la participación del público, que pudo hacer consultas durante toda la jornada, generando un espacio de intercambio directo con los capacitadores.

En ese marco, el evento funcionó como soporte de la clínica. La actividad se desarrolló en el predio del ferrocarril, con entrada libre y gratuita, e incluyó servicio de buffet y música en vivo al mediodía. Si bien el clima —frío, humedad y viento— afectó la cantidad de asistentes, desde la organización destacaron la presencia de público de distintas localidades.

El cierre estuvo marcado por una demostración de rienda y mansedumbre, una práctica poco frecuente en la región y que, según indicaron, suele verse únicamente en grandes exposiciones o festivales.

Con esta experiencia, los organizadores buscan consolidar la propuesta y seguir acercando este tipo de formación a la región. “Esto nos impulsa a seguir y llevar la clínica a otros lugares. La idea es transmitir lo que aprendimos y que más gente se acerque a este mundo”, concluyó Benítez.