La banda folclórica Rayanos vivió una experiencia histórica durante el Festival Nacional de Doma y Folklore de Jesús María 2026. Tras consagrarse ganadores del festival Doña Pipa, lograron acceder al escenario mayor, compartiendo su música con miles de espectadores y consolidando su lugar entre las principales propuestas del folclore nacional. La participación del grupo, integrado por integrantes de Maciel y Puerto Gaboto, reflejó la fuerza del trabajo en equipo y la pasión por la música.
David Chena, una de las voces de Rayanos, contó a IRÉ la emoción de representar a su región: “Venimos de diez días de mucho trajín, de mucho esfuerzo, pero con el corazón contento, con el alma llena, colmados. Uno sabe el potencial que tiene nuestra región, los valores, el talento y la dedicación”. Este reconocimiento demuestra que los músicos locales pueden competir en cualquier escenario del país.
El recorrido dentro del festival fue intenso y exigente. Rayanos comenzó sus presentaciones junto a otros artistas, avanzó a las semifinales y finalmente se consagró en la final del Pipa, logrando así el pase al escenario mayor. “De 600 artistas quedamos 100, después 15, y de esos 15 ganó Rayanos. Fue un premio a todo el esfuerzo que venimos haciendo todos los días”, relató Chena.
Además del logro artístico, la banda valoró el apoyo de la comunidad y el impacto de la movida folclórica en su trayectoria. “Estamos felices por nuestra familia, por nuestro terruño y por todo lo que se generó alrededor de la movida de Rayanos. Sin la gente que nos acompañó esto no hubiese sido posible”, aseguró Chena, resaltando que el éxito es tanto de la banda como de todos los que los siguen y apoyan.
Para el grupo, la experiencia en Jesús María no solo significó un reconocimiento musical, sino también un aprendizaje y una motivación para seguir creciendo. “Rayanos no son solo tres voces, somos siete personas que empujamos el carro de manera equitativa, con un solo objetivo: vivir de la música, desarrollarla y mostrar que en nuestra región hay talento. La música es contagio, es familia, es pasión y salud; nos deja aprendizajes y experiencias que queremos compartir”, concluyó Chena, emocionado tras dejar su huella en uno de los festivales más importantes del país.
Con su paso por Jesús María, Rayanos no solo dejó en alto el nombre de Maciel y Puerto Gaboto, sino que también abrió el camino para que otras bandas regionales sueñen en grande.

