La red de trenes de pasajeros de larga distancia atraviesa un nuevo momento de incertidumbre. En las últimas horas, el sindicato La Fraternidad denunció la cancelación del servicio que unía Retiro con Rosario, Córdoba y Tucumán, un corredor ferroviario que atraviesa localidades de la región.

Según señalaron desde el gremio que nuclea a los maquinistas, la interrupción no responde únicamente a cuestiones técnicas, sino a una decisión política de no reponer los servicios, utilizando como argumento un descarrilamiento ocurrido en septiembre pasado en el trayecto hacia Tucumán.

“Una excusa para no volver a poner los trenes”

Desde La Fraternidad aseguraron que las tareas de reparación de vías, que en un principio habían sido anunciadas como transitorias, derivaron en una suspensión sin plazos claros, afectando a miles de usuarios que dependen del tren como medio de transporte accesible.

“El descarrilamiento terminó siendo la excusa ideal para impedir que los servicios vuelvan a funcionar”, indicaron en un comunicado, en el que además advirtieron que esta situación configura un lock-out contra los trenes de pasajeros de larga distancia.

Impacto directo en usuarios del interior

Aunque la medida no generó una reacción inmediata en el ámbito político o sindical, sí provocó malestar entre usuarios, especialmente en ciudades y pueblos del interior donde el tren representa una alternativa clave frente a los altos costos del transporte automotor.

En la región, la pérdida de frecuencias y servicios profundiza el aislamiento y reduce las opciones de movilidad para trabajadores, estudiantes y jubilados.

Reclamos que vuelven a escena

En los últimos días también se reactivaron pedidos para el regreso del tren Rosario–Cañada de Gómez, interrumpido desde hace más de un año. Vecinos, organizaciones y usuarios volvieron a manifestarse para exigir la restitución de un servicio que había recuperado protagonismo tras décadas de ausencia.

En ese contexto, se anunció además la reactivación durante 2026 de espacios de defensa del transporte ferroviario, con el objetivo de volver a instalar el debate sobre la importancia de los trenes de pasajeros para el desarrollo regional.

“Defender el tren es defender la soberanía”

Desde el sindicato remarcaron que la continuidad de los servicios ferroviarios no solo tiene que ver con conectividad, sino también con derechos, equidad y soberanía.

“Defender el tren es defender la posibilidad de viajar para quienes menos tienen”, expresaron, en un escenario donde el sistema ferroviario vuelve a quedar en el centro de la discusión.