La decisión del Gobierno de la provincia de Buenos Aires de rechazar la desregulación de los Serenos de Buques volvió a poner el tema en agenda y abre la puerta a que Santa Fe adopte una medida similar, en un contexto de fuerte preocupación por la pérdida de puestos de trabajo en el sector.
El Ministerio de Trabajo bonaerense declaró inaplicable en los puertos de la provincia la optatividad en la contratación de serenos prevista en el DNU 342/25 del Gobierno nacional, restableciendo en los hechos el carácter obligatorio de esta actividad vinculada a la seguridad y el control portuario.
Desde los gremios marítimos celebraron la resolución y destacaron que se trata de una defensa concreta del empleo, la seguridad operativa y la soberanía portuaria. Según datos sindicales difundidos en las últimas horas, en la zona de Santa Fe hay alrededor de 70 serenos que hoy se encuentran sin trabajo, mientras que a nivel nacional la cifra rondaría los 600 trabajadores afectados por la desregulación.
En ese marco, la mirada comienza a posarse sobre Santa Fe, una de las provincias con mayor actividad portuaria del país. Dirigentes gremiales señalaron que la decisión de Buenos Aires sienta un precedente político y jurídico que podría ser replicado por otras jurisdicciones con litoral fluvial y marítimo.
Hasta la entrada en vigencia del DNU 342/25, la presencia de serenos de buques era obligatoria en los puertos argentinos, cumpliendo tareas de vigilancia, control y resguardo de las embarcaciones. Con la desregulación, la contratación pasó a ser opcional, una medida que fue duramente cuestionada por los sindicatos del sector.
La resolución bonaerense reavivó el debate sobre el rol del Estado en la actividad portuaria y dejó planteada una pregunta clave: ¿Seguirá Santa Fe el camino de Buenos Aires para sostener la obligatoriedad de los serenos y proteger las fuentes laborales?
Por ahora, el conflicto sigue abierto y promete nuevos capítulos en una disputa que cruza desregulación, empleo y seguridad en los puertos argentinos.

