El paro docente de este 2 de marzo en la provincia de Santa Fe dejó dos versiones completamente opuestas sobre su impacto en el inicio del ciclo lectivo. Mientras el Gobierno provincial aseguró que la medida tuvo escasa repercusión, desde el gremio mayoritario afirmaron que fue contundente y acompañada por una masiva movilización.

Desde la administración provincial señalaron que, según los relevamientos del Ministerio de Educación, la adhesión fue “prácticamente nula” en los colegios privados y “muy baja” en las escuelas públicas. Indicaron además que el 98% de los establecimientos permanecieron abiertos, por lo que el primer día de clases se desarrolló con normalidad en gran parte del territorio santafesino. La medida fue convocada por AMSAFE y SADOP en la provincia, en el marco de una convocatoria nacional de CTERA.

Sin embargo, desde AMSAFE difundieron un balance completamente distinto. Aseguraron que el paro tuvo una adhesión que superó el 70% y lo calificaron como “contundente”. Además, remarcaron que más de 10.000 trabajadoras y trabajadores de la educación participaron de una movilización en la ciudad de Santa Fe.

La concentración comenzó en la explanada de la Legislatura provincial y, tras una conferencia de prensa encabezada por el secretario general Rodrigo Alonso, la columna docente marchó por las calles de la capital hasta la sede del Ministerio de Educación, donde se realizó el acto central ante una multitud.

Así, el primer día del calendario escolar en la provincia quedó atravesado por una fuerte disputa de cifras y lecturas políticas: Para el Gobierno, las clases comenzaron con normalidad; para el gremio, la docencia protagonizó un paro masivo y una movilización histórica.