La tensión en el sistema universitario suma un nuevo capítulo, donde los distintos sectores de la Universidad Nacional de Rosario avanzan con un plan de lucha que combina protestas en la calle, medidas gremiales y acciones de visibilización. El reclamo central apunta a la falta de cumplimiento de la ley de financiamiento y a la incertidumbre presupuestaria que atraviesan las casas de estudio.
El jueves 23 de abril se concentrará la mayor parte de las actividades. Por un lado, los trabajadores no docentes agrupados en APUR llevarán adelante un paro de 24 horas, en línea con una medida nacional del sector. La protesta coincide además con un nuevo aniversario de la masiva movilización universitaria que en 2024 logró mejoras en los gastos de funcionamiento.
Ese mismo día, la calle será escenario de otra de las acciones centrales: una marcha de antorchas convocada por el gremio docente COAD junto a la Federación Universitaria de Rosario. La movilización partirá desde Plaza San Martín y concluirá en Plaza 25 de Mayo, con la lectura de un documento que buscará reforzar el reclamo y proyectar una nueva instancia nacional.
En paralelo, el movimiento estudiantil desplegará una volanteada en más de treinta puntos de la ciudad durante la mañana, con el objetivo de informar a la sociedad sobre la situación del sistema universitario. La actividad se enmarca en una estrategia de mayor alcance que busca sostener el respaldo social a la universidad pública.
El conflicto no se detiene ahí. Los docentes ya anticiparon un nuevo paro para la semana siguiente, mientras que a nivel nacional se avanza en la organización de una nueva Marcha Federal Universitaria prevista para la primera quincena de mayo. En un escenario sin acuerdos a la vista, las universidades vuelven a colocarse en el centro del debate público.

