En la noche del viernes 28 de noviembre, Atlético San Genaro y Timbuense disputaron la vuelta de la final del Torneo Inaugural de futsal ante unas 600 personas. Atlético, que necesitaba ganar por cinco goles, se impuso 7 a 2, igualó el global 14 a 14 y se preparaba para definir el título por penales. Durante el partido el clima fue festivo, con apenas 6 efectivos policiales y 2 agentes de seguridad privada presentes.

Cuando todo estaba listo para los penales, ambas parcialidades se enfrentaron violentamente en el exterior del estadio. Según fuentes policiales, comenzaron a arrojarse piedras, sillas y otros elementos contundentes, lo que obligó a los uniformados a intervenir con gas irritante y disparos disuasivos para dispersar a los grupos. No se registraron heridos por esos disparos.

En medio de los disturbios se constataron autos dañados, la rotura del colectivo visitante y también el vidrio de un móvil policial. Además, una mujer policía resultó lesionada por una pedrada y tuvo que ser asistida en el SAMCo local. La fuerza de seguridad finalmente logró resguardar la salida de la hinchada visitante hacia Ruta 34, evitando mayores escaladas de violencia.

Ante la falta de garantías, el partido fue suspendido y restará que la Liga Totorense determine cómo se definirá al campeón 2025. En paralelo, la Justicia ya tomó intervención.