Una llamada falsa que alertaba sobre un supuesto incendio de vivienda obligó a movilizar a los Bomberos Voluntarios de Totoras, generando bronca y preocupación dentro del cuartel y también entre vecinos que valoran el trabajo del cuerpo activo.

Lejos de tratarse de un simple error, se trató de una denuncia inexistente que activó un operativo completo. Móviles, personal y recursos salieron a la calle como lo hacen cada vez que suena el teléfono: Con urgencia, compromiso y riesgo. Todo para encontrarse con una mentira.

Desde Bomberos remarcaron que este tipo de situaciones no son una broma inocente. Cada salida implica traslados a alta velocidad, maniobras peligrosas y exposición constante del personal, integrado en su mayoría por voluntarios que dejan sus hogares y trabajos para asistir a la comunidad.

Pero el aspecto más grave es el que no se ve. Mientras los bomberos respondían a una falsa alarma, otra emergencia real podía estar ocurriendo en la ciudad o en la región: Un incendio verdadero, una persona atrapada o una situación límite que necesitaba ayuda inmediata. El tiempo perdido en estos casos puede costar bienes, daños irreparables e incluso vidas.

Ante lo ocurrido, los Bomberos Voluntarios hicieron un fuerte llamado a la conciencia, recordando que los servicios de emergencia existen para salvar vidas y no para ser utilizados con irresponsabilidad. Pidieron respeto por el trabajo que realizan y responsabilidad a la hora de realizar un llamado, entendiendo que detrás de cada salida hay riesgo, esfuerzo y vocación de servicio.

WhatsApp-Image-2026-01-07-at-17.26.25-616x728