La tormenta que azotó Totoras y a la región ayer por la noche obligó a un amplio despliegue de los Bomberos Voluntarios. El primer aviso se recibió a las 22:03, cuando se reportó el despiste de un automóvil en el kilómetro 70 de la Ruta Nacional 34. Al arribar, los efectivos constataron que una familia permanecía dentro del vehículo, sin presentar lesiones y protegida de las inclemencias climáticas. Tras verificar la situación, la dotación regresó al cuartel.
En paralelo, comenzaron a multiplicarse los llamados por las consecuencias del temporal en la ciudad. La caída de árboles bloqueó calles y afectó el acceso Julián de Bustinza, mientras que en la intersección de la Ruta 34 y el acceso Belgrano se registró la caída de un poste, generando riesgos para la circulación.
Frente a este escenario, se dispusieron dos dotaciones para despejar la traza vial y posteriormente intervenir dentro del ejido urbano. Las tareas incluyeron el corte y retiro de árboles y la verificación de cables caídos, trabajos que se realizaron de manera coordinada con personal municipal y cuadrillas de la Empresa Provincial de la Energía (EPE) de Totoras.
El operativo demandó más de cuatro horas de labor ininterrumpida y movilizó a 20 bomberos junto a cinco unidades, entre ellas la Unidad de Ataque Rápido, la Unidad Forestal y móviles logísticos. Además, una tercera dotación trabajó específicamente en el retiro de cables telefónicos y de internet que habían quedado a baja altura, restableciendo la seguridad y la circulación en distintos puntos de la ciudad.

