Un hecho inesperado se produjo ayer por la tarde cuando los bomberos de Totoras recibieron un llamado de emergencia: un perro había caído en un pozo ciego de un baño antiguo y no podía salir por sus propios medios.

Al llegar al lugar, los rescatistas constataron que el acceso original era demasiado estrecho, por lo que debieron improvisar un ingreso lateral, cavando y rompiendo parte de la losa de hormigón. La tarea exigió precisión y cuidado para no lastimar al animal durante el rescate.

El operativo se extendió por aproximadamente dos horas, tiempo en el que se coordinó cada movimiento para garantizar la seguridad del perro y de los rescatistas.

Durante la intervención, el personal municipal colaboró facilitando herramientas, como un rotomartillo percutor, que aceleró y facilitó el acceso al pozo, demostrando la coordinación entre organismos locales.

Finalmente, el canino fue devuelto a sus dueños en perfectas condiciones.