La presentación de la Delegación Santafesina en la primera luna del 66.º Festival Nacional de Folklore de Cosquín se vivió con una intensidad que trascendió el escenario. Para Claudia Sanabria, bailarina y docente de danzas folklóricas, la experiencia condensó años de formación, trabajo colectivo y compromiso con la cultura de la provincia.
Al bajar del escenario, la emoción fue inmediata. “Sentí una profunda emoción y esa sensación del trabajo bien hecho, de la tarea cumplida”, expresó. En ese instantese le cruzaron imágenes, personas y momentos que la condujeron hasta ese escenario: Los ensayos, los viajes, el acompañamiento y, sobre todo, la energía compartida con sus compañeros. “Toda esa potencia de la grupalidad, de compañeros danzantes, músicos y del equipo de producción entregando lo mejor”, resumió.
Oriunda de Totoras, Claudia puso en palabras lo que significa llegar a Cosquín desde los pueblos del interior santafesino. Señaló que quienes integran estos elencos recorren un largo camino de estudio, trabajo y constancia para poder formar parte de una experiencia de esta magnitud. Representar a la provincia en un escenario con tanta historia fue, para ella, un orgullo profundo y también una enorme responsabilidad.
“Cosquín tiene magia, tiene historia y la presencia de todos los que estuvieron antes”, afirmó, al recordar a artistas que marcaron ese escenario. Desde ese lugar, remarcó la importancia de llevar bien altos los valores, la identidad y la cultura santafesina cada vez que la provincia se presenta ante el país.
El trabajo colectivo fue otro de los ejes centrales de su relato. Sanabria destacó que la danza folklórica y popular se construye desde lo grupal y no desde lo individual, una lógica que atraviesa tanto al cuerpo de baile como al vínculo con los músicos, técnicos y realizadores. En ese sentido, sostuvo que la fuerza del espectáculo radicó en que todos avanzaron en una misma dirección. “La potencia de esto la logra lo colectivo; nadie se salva solo”, subrayó.
“La potencia de esto la logra lo colectivo; nadie se salva solo.”
Para la bailarina, lo que Santa Fe mostró al país en esta edición de Cosquín fue una calidad artística integral. Consideró que la provincia evidenció su enorme patrimonio cultural a través de la danza, la música, las composiciones, la puesta en escena y el trabajo técnico, dejando en claro el nivel de sus artistas y trabajadores de la cultura.
La experiencia también dejó resonancias profundas en el plano personal y profesional. Sanabria remarcó la importancia de la educación artística como base de propuestas de este nivel, y explicó que gran parte de quienes integraron la delegación son docentes de distintos lenguajes expresivos. “Sin formación artística no se logran estas propuestas”, afirmó, y agregó que el arte es una vía sensible y comprometida para generar encuentro, identidad y humanidad.
Pensando en lo que viene, Claudia aseguró que su camino seguirá ligado a la danza. Tras regresar recientemente a su pueblo luego de varios años en Rosario, manifestó su deseo de formar nuevas grupalidades en la región y continuar trabajando para que la danza y la música sean espacios de encuentro y construcción colectiva. “La danza folklórica y popular es un camino de vida”, sostuvo.
Una delegación plural y abierta
La Delegación Oficial Santafesina estuvo conformada por 42 bailarinas y bailarines y un grupo musical de diez artistas, seleccionados a través de audiciones abiertas realizadas en distintas localidades de la provincia. Según explicó Sanabria, más de 460 personas participaron del proceso, sin límites de edad ni requisitos excluyentes más allá de acreditar residencia en Santa Fe.
La bailarina valoró especialmente el carácter plural de la convocatoria y los reencuentros que se dieron durante el proceso, con compañeros de otros elencos y de ediciones anteriores del festival. En ese marco, dejó un mensaje claro para quienes dudan en presentarse: “Que nadie se quede con las ganas de audicionar”, enfatizó, y remarcó que este tipo de instancias ofrecen oportunidades reales para quienes deseen formar parte.

