Los salarios volvieron a quedar por detrás de la inflación en febrero y consolidaron una tendencia negativa que ya lleva cuatro meses consecutivos. De acuerdo al último informe del Instituto Nacional de Estadística y Censos, el índice salarial registró un incremento del 2,4%, mientras que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) alcanzó el 2,9% en el mismo período.
El desempeño muestra una continuidad respecto a enero, cuando los ingresos habían aumentado 2,5% frente a una inflación también del 2,9%. En este contexto, el poder adquisitivo de los trabajadores sigue en retroceso, sin lograr recomponerse desde octubre de 2025, última vez que los salarios superaron al IPC.
Al analizar los datos por sector, el único que logró ganarle a la inflación fue el privado no registrado, con una suba del 4,6%, lo que lo ubicó 1,7 puntos porcentuales por encima del índice de precios. En contraste, el sector registrado que incluye empleo público y privado volvió a mostrar caídas en términos reales.
Dentro de este grupo, el salario del sector privado registrado aumentó 1,6% y el del sector público 2,3%, ambos por debajo del IPC. En términos interanuales, los salarios acumulan una suba del 35,8%, aunque con fuertes diferencias: el sector informal creció 75,1%, mientras que el privado registrado alcanzó el 27,6% y el público el 27,4%, evidenciando una marcada disparidad en la evolución de los ingresos.

