La situación que atraviesa la planta de Sudamericana Lácteos en la localidad de Díaz genera creciente preocupación entre los trabajadores y sus familias. La empresa adeuda aproximadamente tres meses de salarios a la totalidad del personal y, pese a distintas instancias de diálogo, hasta el momento no se registraron avances que permitan encauzar el conflicto.
De acuerdo a la información recabada por IRÉ, desde enero los empleados no perciben sus haberes de manera regular. Durante este período únicamente recibieron una suma mínima correspondiente a ese mes, mientras que el último ingreso significativo que percibieron fue un remanente salarial que correspondía a diciembre del año pasado.
A este panorama se suma una marcada reducción de la actividad productiva dentro del establecimiento. Actualmente el procesamiento de leche se realiza de manera esporádica y con volúmenes considerablemente inferiores a los habituales, lo que refleja las dificultades operativas que atraviesa la firma.
En ese contexto, vecinos de Diaz confiaron a IRÉ la delicada situación económica que enfrentan los empleados: “El último puchito que cobraron es un resto que quedaba de diciembre y no cobraron más”, señaló, graficando el nivel de atraso en el pago de los salarios.
Frente a este escenario, los trabajadores venían desarrollando medidas de protesta mediante asambleas informativas y paros parciales por turno dentro de la planta, con el objetivo de visibilizar el conflicto y reclamar la regularización de los haberes adeudados.
No obstante, en las últimas horas el gremio ATILRA Seccional Gálvez comunicó que, a partir de este lunes, quedaron suspendidas momentáneamente las asambleas informativas que se realizaban de manera diaria en el establecimiento.
Desde la organización sindical denunciaron una serie de incumplimientos por parte de la empresa, entre ellos la deuda salarial correspondiente a los meses de enero y febrero, la presunta retención de aportes destinados a la seguridad social y la falta de instancias de diálogo con la patronal. En ese marco, el sindicato declaró el estado de alerta y anticipó que continuará impulsando las acciones administrativas y legales pertinentes para resguardar los derechos de los trabajadores.