Después de 25 años de ausencia, el básquet de Maciel recuperó uno de sus capítulos más esperados: El clásico entre sus dos equipos volvió a disputarse oficialmente y no defraudó. En un estadio colmado, con un marco imponente y una expectativa que se sintió desde la previa, Club Maciel se quedó con el triunfo por 94 a 80 frente a Alba Argentina, desatando el festejo de toda su gente.

El encuentro estuvo a la altura de la historia. Con intensidad desde el salto inicial, ambos equipos protagonizaron un duelo dinámico y cargado de emoción. Sin embargo, el “Rojo” logró imponer su juego en los momentos decisivos, mostrando mayor efectividad y control para sacar una diferencia que terminó siendo clave en el resultado final. Cada conversión fue celebrada como una final, en una noche donde el básquet volvió a ser el gran protagonista.

El clima en las tribunas fue otro de los puntos altos de la jornada. La cancha lució repleta y vibrante, con hinchas que esperaron décadas para volver a vivir este cruce. Del otro lado, los simpatizantes de Alba Argentina también dijeron presente, siguiendo el partido desde el estadio Carlos Stelzer, donde se instaló una pantalla gigante que permitió acompañar al equipo y mantener vivo el espíritu del clásico.

Además, la organización cumplió un rol fundamental para que todo se desarrollara con normalidad. Un importante operativo de seguridad garantizó que la jornada transcurriera sin inconvenientes, permitiendo que el foco estuviera exclusivamente en lo deportivo y en la fiesta que se vivió dentro y fuera de la cancha.

El regreso del clásico no solo dejó un ganador, sino también una sensación compartida: el básquet local recuperó una rivalidad histórica que forma parte de la identidad de Maciel. Esta vez, la alegría fue para el “Empolvado”, que se quedó con una victoria que quedará grabada en la memoria. Pero más allá del resultado, la verdadera conquista fue haber vuelto a encender una pasión que estuvo demasiado tiempo en pausa.