La patinadora Lourdes Pellicano continúa escribiendo una historia de esfuerzo, talento y superación. La deportista del Club Defensores de Andino logró un nuevo hito en su carrera al consagrarse subcampeona panamericana en el Panamericano de Naciones, disputado el pasado 27 de junio en la provincia de Buenos Aires.
El destacado resultado le permitió además clasificarse al Mundial de Figuras Obligatorias, que se llevará a cabo durante el mes de septiembre en Chicago, Estados Unidos, donde volverá a representar a la Selección Argentina.
Este será el segundo año consecutivo en el que Lourdes integra el seleccionado nacional, un reconocimiento que llega luego de una temporada brillante. Tras competir en torneos locales, provinciales y nacionales, la joven alcanzó el primer puesto del ranking nacional, consolidándose entre las mejores patinadoras del país en la categoría World Skate Juvenil.
Aunque representa al Club Defensores de Andino, Lourdes entrena de lunes a viernes en Newell’s Old Boys de Rosario, bajo la dirección de la profesora Mariángeles Mantuano, integrante del cuerpo técnico del seleccionado argentino.
Una rutina de sacrificio detrás de cada logro
Detrás de cada medalla hay una historia de enorme compromiso. Su mamá, Paola Vigetti, contó cómo vive la familia este presente deportivo.
“Lourdes lo vive súper feliz. Ella siempre dice que el sueño de todo deportista es representar los colores de su país, y más feliz aún al poder hacerlo por segundo año consecutivo.”
Además, describió el intenso ritmo diario que sostiene la joven para poder entrenar al máximo nivel.
“Para nosotros es estar siempre a su lado, acompañarla. Sabemos lo que ama este deporte y el esfuerzo que hace todos los días. Se levanta, va a la escuela, sale a las 13:00 horas y se sube al auto para viajar todos los días a Rosario a entrenar. Come y se cambia en el auto. Volvemos después de las 18:00 horas porque también pasa por el gimnasio en San Lorenzo, donde la espera su preparador físico, Nicolás Aguirre. Es todo un sacrificio que tiene sus frutos.”
Con una nueva medalla internacional y el pasaje asegurado al Mundial, Lourdes Pellicano vuelve a demostrar que el talento, acompañado por el trabajo diario y el apoyo de su familia, puede llevar a una deportista de una pequeña localidad santafesina a competir entre las mejores del mundo.

