A un año de su fallecimiento, el nombre de César Luis Menotti continúa ocupando un lugar central en la historia del fútbol argentino. El “Flaco” murió el 5 de mayo de 2024 en Buenos Aires, a los 85 años, dejando un legado que trasciende títulos y resultados. Fue el técnico que condujo a la Selección Argentina a su primera consagración mundial en 1978, un hito que modificó para siempre la relación del país con el fútbol.
Su carrera como entrenador tuvo un punto de inflexión en 1973, cuando logró el primer campeonato profesional de Club Atlético Huracán con un estilo de juego ofensivo y vistoso que luego trasladaría a la selección. Bajo su conducción, Argentina alcanzó la gloria en la Copa Mundial de la FIFA 1978, consolidando una idea futbolística basada en el protagonismo y el ataque. Cuatro años más tarde, también dirigió en España 1982, donde el equipo no logró repetir el éxito.
Menotti no solo dejó su huella en la selección, sino también en clubes de primer nivel como FC Barcelona, Atlético de Madrid, Boca Juniors y River Plate, aunque su paso por estas instituciones estuvo marcado por resultados irregulares. Su figura quedó asociada a una concepción del juego que priorizaba el espectáculo, lo que derivó en una histórica rivalidad ideológica con el enfoque más pragmático de Carlos Bilardo.
De fuerte personalidad y discurso frontal, Menotti también fue un protagonista fuera de la cancha. Su etapa al frente de la selección durante la última dictadura militar generó debates y cuestionamientos, mientras que su relación con Diego Maradona, a quien hizo debutar pero dejó fuera del Mundial 78, combinó admiración y tensiones. En sus últimos años, se desempeñó como director de selecciones de la AFA, integrando el proceso que llevó a Argentina a consagrarse en el Mundial de Qatar 2022, reafirmando su influencia en distintas generaciones del fútbol nacional.

