El atleta serodinense Poki Rodríguez tuvo un arranque de año tan duro como desafiante al participar de una Backyard Ultra, una de las competencias de resistencia física y mental más exigentes del running.
La carrera se desarrolló el sábado 17 y domingo 18 de enero en la localidad de Alvear, y contó con la participación de 52 corredores que se animaron a esta particular modalidad. La largada fue a las 18:00 horas, con temperaturas que rondaron entre los 34 y 35 grados, y se extendió durante toda la noche sobre un circuito complejo y demandante.
En diálogo con IRÉ, Poki explicó de qué se trata este tipo de competencia: “Es una carrera de resistencia tanto física como mental. Siempre se hace el mismo recorrido y gana el último que queda en pie, que debe completar una vuelta más. Cada hora hay que recorrer 6 kilómetros 700 metros y llegar dentro del tiempo; el resto de la hora se usa para descansar. Si no salís en punto, quedás descalificado”.
“Es una carrera de resistencia tanto física como mental. Siempre se hace el mismo recorrido y gana el último que queda en pie, que debe completar una vuelta más. Cada hora hay que recorrer 6 kilómetros 700 metros y llegar dentro del tiempo; el resto de la hora se usa para descansar. Si no salís en punto, quedás descalificado”.
Rodríguez logró completar 12 vueltas, alcanzando un total de 80 kilómetros y 400 metros, finalizando su participación alrededor de las o6:00 horas del domingo. En la vuelta número 13, un dolor intenso en la rodilla lo obligó a tomar la difícil decisión de abandonar.
“Intenté salir, pero el dolor no me dejaba correr. Hice unos 200 metros y decidí parar. El cuerpo me dijo basta y hay que escucharlo, el año recién comienza y no hay necesidad de lesionarse”, expresó.
Si bien su objetivo era superar las 15 vueltas, el corredor destacó la experiencia y el aprendizaje, remarcando que se trató de su segunda Backyard Ultra y la primera carrera del año.
Finalmente, Poki agradeció el acompañamiento de amigos y familiares, el apoyo de su asistente durante la prueba, y el trabajo de los organizadores Jona y Nely, además de felicitar a los atletas que también fueron parte de la competencia.
Ahora, el foco está puesto en la recuperación y en los nuevos desafíos que vendrán a lo largo del año.

