Lo que comenzó como una tarde de descanso junto al río terminó convirtiéndose en una experiencia inolvidable y en una oportunidad para generar conciencia sobre la fauna silvestre de la región.
El hecho ocurrió este martes en la zona de El Carancho Triste, en la ciudad de Coronda. Una familia disfrutaba de la jornada cuando una serpiente comenzó a acercarse lentamente a la orilla.
“Estábamos pasando el día junto al río con mi marido y mi hija. Mientras mirábamos el agua, noté que algo se aproximaba hacia la costa. Le avisé a mi marido y, al observar con atención, nos dimos cuenta de que era una víbora”, relató la protagonista de la historia.
“Estábamos pasando el día junto al río con mi marido y mi hija. Mientras mirábamos el agua, noté que algo se aproximaba hacia la costa. Le avisé a mi marido y, al observar con atención, nos dimos cuenta de que era una víbora”
Luego de identificar al animal, comprobaron que se trataba de una Curiyú, una especie característica de los humedales del litoral argentino.
Si bien el tamaño de este tipo de serpientes suele generar temor, la familia decidió aprovechar la situación para transmitir un mensaje de respeto y conservación.
“Queremos destacar que es una especie inofensiva para las personas. No estaba atacando ni representaba un peligro; simplemente buscaba refugio de manera tranquila cerca de los camalotes”, explicó la vecina.
Tras publicar imágenes del encuentro en redes sociales, la historia despertó gran interés entre los usuarios, quienes compartieron comentarios y consultas sobre esta especie.
La protagonista considera que estas situaciones son una buena oportunidad para informar a la comunidad sobre la riqueza natural del río Coronda y fomentar una convivencia responsable con la fauna silvestre.
“La idea es que la gente conozca más sobre los animales que forman parte de nuestro ecosistema, aprenda a no tenerles miedo y, sobre todo, a respetarlos y protegerlos cuando aparecen en la costa”, expresó.
“La idea es que la gente conozca más sobre los animales que forman parte de nuestro ecosistema, aprenda a no tenerles miedo y, sobre todo, a respetarlos y protegerlos cuando aparecen en la costa”
Ante el avistamiento de animales silvestres, lo recomendable es mantener la distancia, evitar molestarlos o intentar capturarlos y permitir que continúen su recorrido natural, contribuyendo así a la conservación de las especies que habitan los humedales de la región.

