Las celebraciones del fin de semana en el departamento San Jerónimo volvieron a demostrar la fuerza de las fiestas populares como espacios de encuentro, identidad y movimiento económico local. Tanto en Irigoyen como en Coronda, vecinos y vecinas disfrutaron de propuestas culturales que reunieron a familias, artistas y emprendedores de toda la región.

En Irigoyen, los carnavales realizados en la plaza General San Martín convocaron a una gran cantidad de público. La jornada contó con paseo de emprendedores y artesanos, propuestas gastronómicas y espectáculos en vivo, con el cierre musical a cargo de Los Llamadores, que aportaron ritmo y alegría a la noche.

Detrás de cada escenario y cada puesto hubo trabajo, organización y compromiso comunitario, pilares fundamentales para que este tipo de eventos puedan llevarse adelante. Además de generar un espacio de disfrute, los carnavales representaron una oportunidad concreta para el comercio local y regional, impulsando a quienes producen y emprenden.

Por su parte, en Coronda se desarrolló la tradicional Fiesta del Río en la costanera, un evento que puso en valor la identidad costera y el vínculo histórico de la ciudad con el río. La celebración combinó cultura, tradición y participación comunitaria, consolidándose como uno de los encuentros más representativos de la zona.

Ambas fiestas dejaron en claro que cuando una comunidad se organiza, el resultado trasciende el evento y se transforma en identidad, memoria y crecimiento para la localidad.