Un informe presentado este jueves en el Salón Fontanarrosa encendió las alarmas en Coronda al confirmar la presencia de 31 niñas, niños y adolescentes en el basural a cielo abierto de la ciudad. El trabajo fue realizado en el marco de una mesa interinstitucional que integran organismos locales y provinciales junto a la Defensoría Nacional de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes.
El relevamiento, llevado a cabo durante diciembre de 2025 en distintos días y horarios, permitió constatar no solo la presencia frecuente de menores en el predio, sino también situaciones de extrema gravedad: al menos siete de ellos duermen allí, mientras que la mayoría participa en actividades de recolección de materiales o búsqueda de alimentos como estrategia de subsistencia.
Los datos reflejan además una fuerte presencia de adolescentes y trayectorias educativas interrumpidas. En total, 16 de los relevados no asisten a la escuela, lo que expone un escenario de desvinculación educativa asociado a la necesidad de trabajar, la falta de acceso y las condiciones de vulnerabilidad de sus hogares.
El informe también advierte sobre contextos familiares complejos, con hogares numerosos y recursos limitados, donde las transferencias sociales como la Asignación Universal por Hijo no alcanzan para evitar que los menores recurran al basural. A esto se suma la dependencia de comedores y merenderos para garantizar la alimentación diaria.
Frente a este escenario, se plantea la necesidad de intervenciones urgentes e integrales para garantizar derechos básicos, reducir el trabajo infantil y fortalecer el acceso a la educación, la salud y la contención social. El caso pone en evidencia una problemática estructural que requiere articulación entre distintos niveles del Estado para revertir situaciones de alta vulnerabilidad.

