La Policía de Investigaciones (PDI) llevó adelante un procedimiento en la ciudad de San Lorenzo en el marco de una causa por comercialización de estupefacientes. La investigación estuvo a cargo del fiscal Diego Giro, integrante de la Unidad de Microtráfico del Ministerio Público de la Acusación.
El caso se inició de oficio a partir de tareas de ciberpatrullaje, cuando los investigadores detectaron a un hombre que ofrecía droga a través de redes sociales. A partir de allí, se desplegó un trabajo investigativo que incluyó la recopilación de pruebas digitales, registro de imágenes y seguimiento de las maniobras ilícitas. Con estos elementos, los agentes lograron identificar al presunto vendedor y reconstruir parte del circuito de comercialización.
Tras reunir evidencias suficientes, se solicitó la correspondiente orden judicial de allanamiento, que fue autorizada por la Justicia. El operativo se concretó en una vivienda ubicada en calle San Juan al 1900, donde los efectivos irrumpieron y lograron ubicar al principal investigado.
Durante el procedimiento, los agentes secuestraron 123 gramos de marihuana, dinero en efectivo por un total de $79.390 —en su mayoría en billetes de baja denominación, lo que refuerza la hipótesis de venta al menudeo—. Además, incautaron una balanza de precisión, recortes de nailon utilizados para el fraccionamiento de la sustancia, papelillos para armado, una tijera metálica, cuatro teléfonos celulares y tres pendrives que serán peritados para extraer información relevante para la causa.
También se procedió al secuestro de una motocicleta, que estaría vinculada a la actividad investigada y presuntamente utilizada para la distribución de la droga en distintos puntos de la ciudad.
Por disposición del fiscal interviniente, se concretó la detención de un joven de 25 años, quien quedó a disposición de la Justicia bajo la imputación de comercialización de estupefacientes. En tanto, todos los elementos secuestrados fueron remitidos para su análisis pericial e incorporación al expediente judicial.
Desde la fuerza destacaron la importancia de las tareas de investigación previa, especialmente en el ámbito digital, donde cada vez con mayor frecuencia se detectan maniobras vinculadas al narcomenudeo. El procedimiento permitió no solo interrumpir la actividad ilícita, sino también reunir pruebas clave para avanzar en la causa.

