El Gobierno de la provincia de Santa Fe puso en marcha un plan integral de limpieza y mantenimiento de 14 canales troncales en el sur santafesino, con el objetivo de mejorar el sistema de drenaje y disminuir el riesgo de inundaciones en distintos departamentos.
Las primeras tareas ya comenzaron en el extremo norte de Rosario, sobre el arroyo Ludueña, y forman parte de un esquema de intervención que abarca más de 322 kilómetros de extensión y beneficia a más de 48 distritos.
El Arroyo San Lorenzo, eje clave de la primera etapa
Uno de los puntos destacados del operativo es el trabajo sobre el Arroyo San Lorenzo, que tiene una extensión de 19 kilómetros y resulta estratégico para el drenaje de la región.
Las obras impactarán directamente en varias localidades del cordón industrial y su área de influencia, entre ellas: San Lorenzo, Puerto General San Martín, San Jerónimo Sur, Luis Palacios y Aldao.
El objetivo principal es acelerar el escurrimiento del agua, prevenir anegamientos en zonas urbanas y rurales, y proteger caminos, banquinas e infraestructura productiva.
Un plan provincial de gran escala
El operativo forma parte de un proyecto más amplio que fue dividido en tres macro regiones (sur, centro y norte) y que contempla el saneamiento de más de 900 kilómetros de canales en toda la provincia.
En la región sur, los trabajos incluyen intervenciones en otros sistemas hídricos clave como el canal Ibarlucea, el arroyo Ludueña, el canal San Urbano y el arroyo Cañada de Gómez, entre otros.
Según el plan oficial, la intervención abarcará más de 660.000 hectáreas, con prioridad en los sectores más críticos para evitar futuros eventos de inundación.
Inversión y objetivos técnicos
La obra cuenta con un presupuesto superior a los $9.653 millones y contempla tareas de limpieza, relevamiento topográfico y mantenimiento preventivo de los cursos de agua.
Desde el Gobierno provincial remarcaron que la iniciativa busca no solo resolver problemas inmediatos de drenaje, sino también establecer un sistema de mantenimiento sostenido en el tiempo para reducir riesgos estructurales en toda la región.

