Un Fiat Punto negro se incendió en la calle William Morris al 2500 de San Lorenzo a la madrugada, generando alarma entre los vecinos del barrio. Las llamas fueron controladas inicialmente por residentes que utilizaron extintores de polvo químico seco, evitando que el fuego se propagara.

Al llegar al lugar, la dotación de bomberos zapadores de San Lorenzo realizó tareas de enfriamiento y apertura del capot, centrando su trabajo en el compartimento del motor, de donde emanaba la mayor cantidad de humo. La intervención permitió controlar el incendio y asegurar que no hubiera riesgos adicionales.

El vehículo sufrió daños importantes en el motor, tapa del motor, batería, cables, mangueras, burlete, fusilera, depósito de agua y capot, quedando inutilizado en gran parte. Durante el operativo también colaboraron los móviles de Bomberos Voluntarios, que aseguraron la zona y verificaron la seguridad del entorno.

No se registraron heridos, y el incidente evidencia la importancia de la rápida reacción de vecinos y bomberos para contener un incendio vehicular antes de que genere consecuencias mayores.