Con apenas 10 años, Bautista Tamborelli vuelve a enfrentar un desafío importante en su camino de salud. El niño de San Lorenzo, que convive con Síndrome de Goldenhar, deberá someterse a una nueva cirugía en Rosario con el objetivo de continuar mejorando el desarrollo de su mandíbula y avanzar hacia una vida cada vez más autónoma. Mientras tanto, su familia impulsa una campaña solidaria para poder afrontar los costos médicos.
Quienes lo conocen describen a Bauti como un chico “re bueno y súper inteligente”, con una energía que contagia a todos. En su casa intentan que lleve una vida lo más normal posible. “Tratamos que su día a día sea como el de cualquier niño, con la diferencia de que él mismo se cambia su traqueo todos los días como un reloj”, cuentan entre risas.
El momento previo a la cirugía no es sencillo, especialmente para él. Según relató su familia, recién le contaron sobre la intervención poco tiempo antes para evitar que se angustie demasiado. “Primero lloró porque nos decía que estaba cansado, pero después entendió que es por su bien”, explicaron.
El diagnóstico del síndrome llegó tras estudios realizados en el Hospital Garrahan, donde los especialistas acompañaron a la familia desde el primer momento. “Al principio estábamos asustados, pero la genetista nos explicó muy bien que Bauti puede tener una vida normal, que no es algo genético y que hay muchísimos casos como el de él. Eso nos dio mucha tranquilidad”, recordaron.
A lo largo de estos años, el pequeño ya atravesó cuatro cirugías en la zona de la boca, que le permitieron avances muy importantes. Gracias a esos procedimientos comenzó a desarrollar hueso en la mandíbula, algo clave para su evolución. “Empezó a comer por la boca, que es un logro enorme. Además ahora se le ven los dientitos de abajo, que antes por la malformación no se veían”, contaron con emoción.
La nueva intervención apunta a continuar ese proceso. El objetivo médico es seguir estirando la mandíbula algunos centímetros más, lo que permitiría mejorar aún más su calidad de vida y seguir consolidando los avances logrados.
Más allá de las dificultades, la familia asegura que la mayor fuerza para seguir adelante nace del propio Bautista. “Nos motiva las ganas de vivir que tiene. Verlo progresar a su tiempo nos emociona muchísimo. En diez años tuvo muchísimos avances y los va a seguir teniendo a lo largo de su vida”, expresaron.
Para poder afrontar los gastos que implica el tratamiento, la familia lanzó una rifa solidaria con el apoyo de vecinos y comercios de la región. Los premios incluyen desde pavas eléctricas, parlantes y relojes hasta ropa, juguetes y vouchers de bares, rotiserías, verdulerías, peluquerías, masajes y servicios de uñas, entre otros. El valor es de un número por $3.500 o dos por $6.000, y continúan sumándose premios gracias a la colaboración de la comunidad.
Quienes deseen colaborar también pueden hacerlo mediante transferencia bancaria al alias Anana.dedo.zona, a nombre de Tamborelli Antonela, del Banco de Santa Fe. Para consultas o para comprar números de la rifa, pueden comunicarse con Antonella al 341 666-8326.
Mientras se acerca la fecha de la cirugía, la historia de Bauti vuelve a movilizar a San Lorenzo y la región, que una vez más se organizan para acompañarlo en este nuevo paso de su camino.
MIRA TAMBIÉN

