Un cartel peculiar y de tono contundente llamó la atención en la puerta de un supermercado de barrio Villa Cassini, en Capitán Bermúdez. El mensaje, colocado en el ingreso del local, está dirigido a quienes intenten cometer robos dentro del comercio.

El aviso informa que el comercio cuenta con 15 cámaras nuevas y visibles, además de una persona dedicada exclusivamente a monitorear las imágenes. El texto señala que, en caso de detectar a un ladrón, “se lo electrocutará”, y agrega que las consecuencias serán “bajo su propia responsabilidad”.

En el tramo final, los propietarios aclaran que el mensaje está destinado “solo a los ladrones” y no a los clientes habituales. Según se indica en el propio cartel, la medida fue adoptada tras registrar reiterados hechos de hurto en el último tiempo.

El caso vuelve a poner en agenda la problemática de los robos en comercios de cercanía en el Cordón Industrial, donde propietarios vienen manifestando preocupación por pérdidas constantes vinculadas a delitos menores.

Desde el punto de vista legal, la colocación de carteles disuasivos no constituye delito en sí misma. Cartel-super-CB-728x520No obstante, especialistas en derecho penal señalan que la amenaza explícita de provocar un daño físico podría encuadrarse dentro de figuras como la intimidación si se interpretara como tal.

El local continúa funcionando con normalidad y el cartel permanece visible en la puerta de ingreso.