Personal de la Dirección General de Policía de Acción Táctica (DGPAT), Unidad Operativa II, llevó adelante un importante procedimiento en Capitán Bermúdez, que culminó con el secuestro de un arma de fuego de grueso calibre y la aprehensión de un sospechoso.

El operativo tuvo lugar alrededor de las 12:40 de este sábado, en un descampado ubicado en Bahía Blanca al 57, jurisdicción de la Comisaría 2°, luego de que un llamado al 911 alertara sobre la presencia de un hombre vestido con ropa oscura que estaría portando un arma de fuego.

Al llegar al lugar, los efectivos encontraron a tres hombres. Uno de ellos coincidía con la descripción aportada por la central de emergencias y, al advertir la presencia policial, emprendió la fuga hacia un descampado, logrando inicialmente escapar de la vista de los uniformados.

Mientras tanto, los otros dos individuos fueron demorados para su identificación. Paralelamente, se desplegó un rastrillaje en la zona para localizar al sospechoso que había escapado.

Durante la búsqueda, efectivos de la PAT volvieron a detectar al hombre señalado, quien nuevamente evitó ser identificado al saltar un tapial metálico e ingresar al patio de una vivienda abandonada. Aunque logró perderse de vista otra vez, los agentes hallaron en el lugar una pistola Bersa Thunder 45 Ultra Compact Pro, de color negro, sin numeración visible y con un cargador que contenía siete cartuchos intactos.

Además, se secuestraron tres cajas de transporte de arma de fuego de la misma marca, las cuales quedaron a disposición de la investigación.

Posteriormente, una nueva comunicación del 911 informó que personal del SIES asistía a un hombre lesionado en inmediaciones de Bahía Blanca al 11. Al arribar al lugar, los efectivos identificaron al herido como la misma persona que había huido durante el procedimiento, por lo que fue aprehendido y trasladado bajo custodia policial al Hospital Eva Perón para recibir atención médica.

El detenido tiene 31 años, mientras que otros dos hombres de 28 y 34 años quedaron demorados en el marco del artículo 10 bis de la Ley Orgánica Policial.

Por disposición de la Fiscalía interviniente, se realizaron las actuaciones correspondientes y se convocó a personal de la Policía de Investigaciones (PDI) para el levantamiento y peritaje del arma secuestrada. Una vez que el aprehendido reciba el alta médica, será trasladado a la dependencia policial para continuar con las diligencias judiciales.