El Ministerio Público de la Acusación hizo pública la imagen de Alexis “El Corto” Hereñú, sindicado como el autor del homicidio de Benjamín Scerra, ocurrido en un asentamiento costero de Capitán Bermúdez. El sospechoso continúa prófugo y es intensamente buscado por la justicia, mientras circulan versiones que indican que podría haber cruzado hacia una isla entrerriana.

El crimen es investigado por el fiscal Aquiles Balbis del Ministerio Público de la Acusación, quien reconstruyó que la víctima habría sido asesinada con extrema violencia en el marco de un conflicto interpersonal. Según la investigación, Benjamín Scerra fue visto por última vez el 9 de mayo y su cuerpo fue hallado días después en el monte de Celulosa, aunque la fiscalía aclaró que ese no habría sido el lugar del ataque.

En el avance de la causa también se incorporó un video de cámara de seguridad que muestra a la víctima caminando junto a Hereñú y su pareja horas antes del crimen. A partir de ese material y de distintos testimonios, el sospechoso fue identificado como el principal responsable del hecho.

La investigación también derivó en la aprehensión de un hermano del prófugo, acusado de haber agredido a Scerra en los momentos previos al homicidio. El caso se habría originado durante una situación de consumo de alcohol y drogas, aunque no se descarta la hipótesis de un robo como desencadenante del ataque.

En medio de la búsqueda oficial, vecinos de los asentamientos ribereños de Granadero Baigorria y Capitán Bermúdez advierten un clima de extrema tensión. Denuncian amenazas, patrullajes informales y episodios de justicia por mano propia, mientras se multiplican las versiones sobre grupos que intentan localizar al prófugo por fuera de los canales judiciales.

“Estamos viviendo una situación tensa desde hace varios días”, relató una vecina de la zona, que describió un contexto de miedo constante, falta de presencia policial y conflictos entre familias del asentamiento. Según testimonios, incluso se habrían producido intentos de “cacería” contra allegados del sospechoso, lo que incrementa la preocupación en el territorio.

La difusión oficial de la imagen de Hereñú incluye una advertencia: tiene un tatuaje visible en el hombro y podría haber modificado su apariencia física. Las autoridades solicitan colaboración ciudadana para aportar cualquier información que permita dar con su paradero y evitar nuevos episodios de violencia en la región.

Mientras tanto, el caso de Benjamín Scerra continúa generando conmoción y tensión social en los barrios donde ocurrió el hecho, con una comunidad atravesada por el miedo, la incertidumbre y la expectativa de avances concretos en la investigación judicial.