Un joven sufrió un chuzazo de raya durante la mañana del domingo en una zona cercana al río y debió recibir atención médica en el SAMCo de Barrancas. La lesión se produjo en el pie y, según relató el propio afectado, el dolor fue intenso, ardiente y punzante, con una sensación similar a una quemadura que por momentos se extendía hasta la rodilla.

El episodio volvió a poner en alerta sobre la presencia de estos animales en sectores de bañados y costas, especialmente en esta época del año. Con el final del verano y la bajante del río, las rayas suelen acercarse a zonas poco profundas para alimentarse de peces pequeños o para parir sus crías.

Debido a este comportamiento, es más frecuente encontrarlas cerca de la orilla, lo que aumenta las posibilidades de contacto accidental con personas que ingresan al agua. Por este motivo, especialistas recomiendan tomar algunas precauciones básicas para evitar accidentes.

Entre las principales recomendaciones se encuentra avanzar dentro del agua arrastrando los pies, lo que genera vibraciones que alertan al animal y le permiten alejarse. También se aconseja hacer ruido o chapotear antes de ingresar, especialmente en sectores de poca profundidad.

En el caso de los pescadores, se recomienda no manipular las rayas sin experiencia. Si se captura una, es importante sujetar el aguijón con un trapo o una pinza, o colocar al animal boca arriba para retirar el anzuelo, siempre manteniendo las manos alejadas de la cola. Desde el ámbito sanitario recuerdan que la prevención es fundamental al interactuar con la fauna del río.