Un episodio que pudo haber terminado en tragedia generó alarma en Barrancas, luego de que se desprendiera parte de la mampostería de una vivienda conocida en la zona como la “casa de Amaro”. Los restos cayeron sobre la vereda y aplastaron a una perrita que se encontraba en el lugar.
La persona afectada contó que el derrumbe ocurrió de manera repentina y advirtió que, a esa hora, por el sector suelen circular chicos y vecinos. “Podría haber sido mucho peor”, expresó, al remarcar que desde hace tiempo existen situaciones de riesgo en esa propiedad, como vidrios rotos y elementos peligrosos expuestos hacia la vía pública.
El hecho volvió a encender el reclamo vecinal por controles y mantenimiento en construcciones con deterioro visible, especialmente cuando están ubicadas sobre veredas transitadas. Sostienen que la prevención y las inspecciones periódicas podrían evitar este tipo de episodios.
Tras lo ocurrido, desde la comuna informaron que hubo intervención inmediata para asegurar la zona y evitar nuevos desprendimientos. Según se indicó, se organizó un operativo en el lugar con el objetivo de resguardar a quienes circulan a diario por ese sector.

