La Escuela N.º 308 “General José de San Martín”, ubicada en el paraje Puerto Aragón, recibirá un importante aporte económico destinado a mejorar los espacios recreativos para sus alumnos. Se trata de un Fondo para la Atención de Necesidades Inmediatas (FANI) otorgado por el Ministerio de Educación de Santa Fe por un total de $5.359.000, que será utilizado para la compra e instalación de juegos infantiles.
La directora de la institución, Gabriela Ormachea, destacó en IRÉ que este proyecto representa un cambio en el destino habitual de estos fondos: “Siempre que gestionamos FANI fue para arreglos o compra de elementos esenciales, pero esta vez pensamos en la recreación de las infancias, tanto del Nivel Inicial como Primario”, explicó. Los juegos serán similares a los que se encuentran en plazas y apuntan a generar un espacio más disfrutable para los estudiantes.
El proceso ya está en marcha, aunque llevará un tiempo. Según detallaron desde la escuela, la fabricación de los juegos demandará entre un mes y medio y dos meses, por lo que estiman que estarán instalados después de las vacaciones de invierno.
La entrega del aporte contó con la presencia de Susana Días y Carolina Boero, junto al presidente comunal Gustavo Ramos, quien además colabora con la logística del traslado. “Estamos muy felices, siempre pensando en generar espacios para que la escuela sea disfrutable”, remarcó la directora.
Una comunidad educativa que empuja siempre hacia adelante
La Escuela N.º 308 es una institución rural que contiene a niños y niñas de unas 200 familias de la zona. Desde 2020, la gestión de Ormachea viene impulsando mejoras constantes: Se realizaron obras eléctricas, trabajos en el sistema de agua, impermeabilización de techos, construcción de galerías y un patio cubierto frente al comedor.
Además, la escuela cuenta con el apoyo permanente de la cooperadora y de la comuna local, clave especialmente en contextos climáticos adversos que dificultan el acceso al establecimiento. “Nos sentimos realmente acompañados, y eso hace posible seguir gestionando mejoras”, subrayó.
En paralelo, la comunidad educativa organiza actividades como el tradicional bingo de marzo, cuyos fondos se destinan a proyectos escolares. El año pasado, por ejemplo, permitió concretar un viaje educativo a Rosario para los alumnos, sin costo para las familias.
Educación integral en un contexto rural
La institución no solo alberga Nivel Inicial y Primario, sino que también funciona como extensión áulica nocturna para jóvenes y adultos. Además, los estudiantes cuentan con aulas equipadas con televisores y aire acondicionado frío-calor, algo fundamental en una zona donde las condiciones climáticas pueden ser extremas.
El comedor escolar es otro de los pilares, donde se elaboran diariamente comidas caseras para los chicos.
Con una historia de más de 125 años, la escuela sigue apostando al crecimiento. Esta nueva inversión en juegos recreativos no solo mejora la infraestructura, sino que también refuerza un objetivo claro: Hacer de la escuela un lugar cada vez más inclusivo, cuidado y disfrutable para sus estudiantes.

