El ingreso de camiones al cordón industrial del Gran Rosario ya refleja el impacto pleno de la cosecha gruesa, con cifras que marcan un escenario inédito. Según estimaciones del sector, hay jornadas en las que pueden llegar hasta 14 mil unidades diarias a las terminales portuarias del sur santafesino, más del doble de lo que se proyectaba al inicio de la campaña.

El dato surge en un contexto donde la recolección de soja avanza a ritmo sostenido y empuja un flujo constante de transporte pesado hacia los puertos. Las primeras previsiones hablaban de unos 6 mil camiones por día, pero el volumen actual evidencia una presión mucho mayor sobre la infraestructura vial de toda la región.

Desde el Sindicato de Camioneros de Santa Fe advierten que este nivel de circulación no solo responde al ingreso de vehículos, sino también a su salida. Una vez que descargan, los camiones vuelven a las rutas, generando un movimiento permanente que intensifica la congestión en accesos clave del cordón industrial.

Además, el tránsito no se limita únicamente a los camiones cerealeros. En paralelo, circulan unidades que transportan combustibles y otras cargas esenciales, lo que complejiza aún más la logística. Uno de los principales desafíos es evitar que estos vehículos queden atrapados en largas filas, lo que podría afectar otros circuitos productivos.

Frente a este escenario, se implementan operativos conjuntos entre el Gobierno provincial, organismos de seguridad vial y entidades del sector para ordenar la circulación. Mientras tanto, el número sigue marcando el pulso de la campaña: hasta 14 mil camiones por día que convierten a la región en el epicentro de una cosecha récord y ponen a prueba, una vez más, la capacidad de sus rutas.