Desde finales de enero, el complejo agroindustrial de Louis Dreyfus Company (LDC) en Timbúes dio un paso clave en su proceso de diversificación productiva. La planta dejó de concentrarse exclusivamente en la soja para comenzar a procesar otras oleaginosas de alto contenido de aceite, principalmente camelina y carinata, insumos estratégicos para la elaboración de biocombustibles avanzados.
La puesta en marcha de esta nueva línea de molienda especializada permite procesar hasta 3.000 toneladas diarias de semillas no tradicionales durante los períodos de menor actividad estacional, complementando la capacidad habitual de 7.000 toneladas diarias de soja. El objetivo es mejorar la eficiencia operativa del complejo a lo largo de todo el año y responder a una demanda global cada vez más orientada a la transición energética.
Según informó la compañía, del proceso se obtienen dos subproductos: Harina y aceite. La harina se destina al negocio de la alimentación animal, mientras que el aceite se orienta mayormente a la exportación para la producción de combustible de aviación sostenible (SAF) y aceites vegetales hidrotratados (HVO), considerados biocombustibles de segunda generación.
La inversión incluyó la incorporación de equipamiento diseñado específicamente para semillas con alto contenido de aceite, como prensas especializadas, cocinadores y sistemas de separación y decantación, posicionando a la planta de Timbúes entre las más versátiles del país en materia de procesamiento oleaginoso.
Desde LDC destacaron que esta estrategia forma parte de un proceso sostenido. La compañía impulsa desde hace varios años la integración de cultivos alternativos en los esquemas de rotación agrícola, en particular brassicáceas como la camelina, cuya superficie viene creciendo de manera constante en Argentina y la región. En ese marco, desde 2023 desarrolla un programa conjunto con Camelina Company, orientado a expandir este cultivo en Sudamérica durante la próxima década.

