El campo argentino cerró un 2025 histórico, con exportaciones que alcanzaron los USD 50.549 millones, según datos del Consejo Agroindustrial Argentino (CAA). Esto representa un crecimiento del 9,3% respecto al año anterior, impulsado por la recuperación de la producción tras la sequía y la sólida performance del complejo sojero.
El sector generó USD 4.286 millones adicionales en divisas para la economía, con la soja como motor principal: USD 20.899 millones, casi el 41% del total de exportaciones del agro. Otros sectores también mostraron movimientos destacados: la carne y cuero vacuno crecieron un 27%, superando los USD 4.200 millones; trigo y girasol aumentaron 34% y 50% respectivamente. En cambio, maíz y cebada tuvieron retrocesos de 8% y 12%, compensados por mayores volúmenes de venta a pesar de la menor competitividad cambiaria hacia fin de año.
De cara al 2026, el desafío del agro es enorme: se proyecta una cosecha récord de 154,5 millones de toneladas, pero el ingreso de divisas será complejo. La Bolsa de Comercio de Rosario advirtió que las liquidaciones adelantadas de septiembre de 2025 redujeron los ingresos de los primeros meses, y se estima que el Gobierno recaudará alrededor de USD 6.600 millones entre enero y marzo, insuficiente para cubrir la magnitud de la nueva cosecha.
Con un campo resiliente y en expansión, el agro argentino sigue siendo un pilar clave para la economía, aunque deberá enfrentar desafíos financieros y de logística para mantener el impulso en 2026.

